Madrid (España).- Maricarmen Abascal murió en Madrid este miércoles 7 de octubre, a los 87 años, en el Hospital Gregorio Marañón, dos semanas después de su desalojo.

La mujer vivió aproximadamente siete décadas en el mismo departamento, ubicado en el barrio de Ibiza, distrito madrileño de Retiro.

Su caso provocó una amplia movilización social en España en defensa del derecho a la vivienda y contra los desahucios.

El Sindicato de Inquilinas confirmó el fallecimiento junto con la familia y la abogada de María del Carmen Abascal.

Maricarmen permanecía hospitalizada desde el 23 de septiembre, cuando abandonó su vivienda y fue trasladada al Hospital Gregorio Marañón.

Aquel día, la mujer salió del departamento en camilla, después del desalojo ejecutado en la calle Alcalde Sainz de Baranda.

Dos días después, el Sindicato de Inquilinas informó que permanecía hospitalizada, cansada pero estable, mientras continuaba la movilización alrededor de su caso.

Hasta ahora, ninguna de las partes involucradas ha informado públicamente una causa específica de muerte.

Un acuerdo que llegó demasiado tarde

La presión social alrededor del caso consiguió posteriormente un acuerdo que habría permitido a Maricarmen regresar al departamento donde vivió durante décadas.

El 28 de septiembre, los representantes legales de Maricarmen y de la empresa propietaria, Urbagestión, alcanzaron un acuerdo.

El pacto contemplaba formalizar un nuevo contrato de alquiler para permitir su regreso a la vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda.

Sin embargo, Maricarmen permaneció hospitalizada y nunca pudo regresar al departamento.

Tras confirmar su fallecimiento, su familia, su abogada y el Sindicato de Inquilinas señalaron que el acuerdo llegó demasiado tarde.

El caso había generado manifestaciones y plantones en la Puerta del Sol, además de movilizaciones relacionadas con la crisis de vivienda en España.

Durante esas protestas, la consigna “Todos somos Maricarmen” adquirió presencia como símbolo de las movilizaciones contra los desahucios.

Una disputa por el contrato de vivienda

María del Carmen Abascal vivía desde 1956 en el mismo departamento de Madrid, donde inició su residencia cuando era joven.

Su padre firmó originalmente el contrato bajo el régimen conocido como renta antigua, que posteriormente pasó primero a su madre y después a ella.

Una disputa sobre la vigencia de aquel contrato provocó varios años de procedimientos judiciales entre las partes involucradas.

El desalojo del 23 de septiembre representó el cuarto intento de retirar a la mujer de la vivienda.

La situación atrajo la atención de organizaciones sociales y ciudadanos que reclamaron una solución para evitar su salida del departamento.

Las movilizaciones aumentaron alrededor del caso mientras avanzaban las acciones judiciales relacionadas con la vivienda.

Finalmente, representantes legales de ambas partes alcanzaron el acuerdo del 28 de septiembre, cuando Maricarmen todavía permanecía hospitalizada.

La solución contemplaba su regreso al inmueble, pero su estado de salud impidió que pudiera volver a ocuparlo.

El caso que movilizó a Madrid

La historia de Maricarmen Abascal se convirtió en uno de los casos vinculados con el derecho a la vivienda que generaron movilización social.

Organizaciones de inquilinos participaron en las protestas y acompañaron públicamente a la mujer durante el proceso de desalojo.

El Sindicato de Inquilinas difundió información sobre su situación y acompañó las acciones destinadas a encontrar una solución habitacional.

Su caso también puso nuevamente en el debate público la situación de los contratos de renta antigua y los conflictos relacionados con su vigencia.

Maricarmen murió sin regresar al departamento en el que había vivido desde 1956.

Su fallecimiento ocurrió dos semanas después del desalojo y pocos días después del acuerdo que contemplaba su posible regreso.

Con su muerte, familiares, representantes legales y organizaciones sociales lamentaron que la solución alcanzada no llegara a tiempo.

El caso de Maricarmen Abascal deja así una historia vinculada con la vivienda, los contratos de renta antigua y la movilización social en Madrid.

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