Inaugura Museo Iconográfico del Quijote sus exposiciones para el Cervantino con un programa de artes visuales que combina fotografía, gráfica e instalación, enriqueciendo el diálogo cultural que el 54 Festival Internacional Cervantino propone con Francia. La inauguración, realizada este martes 6 de octubre de 2026 en el Museo Iconográfico del Quijote (MIQ), dio inicio al ciclo expositivo integrado por tres propuestas: Extrañar el mundo, La noche que me tragué a mi abuelo y En trámite.
El evento estuvo encabezado por Onofre Sánchez Menchero, director del MIQ; Magdalena Zavala Bonachea, directora general de Museos, Artes Visuales y Exposiciones de la Secretaría de Cultura; y Romain Greco, coordinador general del Festival Internacional Cervantino. También asistieron Osvaldo Chávez Rodríguez, director de Extensión Cultural de la Universidad de Guanajuato; Paola Rebollo Huitrón, directora de Cultura Sor Juana; y Rebeca del Carmen Valadez Hegler, directora de Formación Integral de la Secretaría de Educación de Guanajuato.
En su mensaje, Romain Greco enmarcó las exposiciones dentro del diálogo Francia-Cervantino: “Son propuestas muy distintas entre sí, pero que tienen algo en común: nos hablan de la memoria, el paso del tiempo y la manera en que miramos nuestro entorno”. Por su parte, Magdalena Zavala subrayó el trabajo colaborativo de 14 instituciones que participan en la construcción del programa de artes visuales del FIC.
Un recorrido por la memoria: fotografía, gráfica e instalación
Tras la declaratoria inaugural, el público inició el recorrido con Extrañar el mundo, una muestra compuesta por 41 imágenes en blanco y negro ubicadas cronológicamente en los mediados del siglo XX, cuando Francia fue un epicentro en la consolidación de la fotografía como arte. Paola Rebollo destacó que la fotografía “habita ese intervalo que vuelve visible lo cotidiano y, al fijarlo, lo transforma en memoria”, y señaló que la exposición reúne diferentes formas de mirar: desde la observación de la calle y la construcción del retrato, hasta la geometría de la ciudad moderna, el gesto espontáneo, la fotografía humanista y el registro de una sociedad que aprendía a reconocerse en imágenes.
La segunda propuesta del ciclo es La noche que me tragué a mi abuelo, de Bruno Fourure. Con casi medio centenar de piezas, se presenta como la exposición más extensa del programa. Su eje es la rememoración de los antepasados del artista —incluyendo combatientes de la I Guerra Mundial— a través de una ensoñación visual que combina ternura, exuberancia plástica y virtuosismo gráfico, en una atmósfera que transita entre lo onírico y lo cotidiano.
Finalmente, En trámite, de Ramsés Ruiz, se materializa como una instalación escultórica de gran formato que plantea la idea de Jesús como víctima de las demoras propias de los procesos administrativos. La pieza está recubierta por pasto artificial y permite la participación del público: los visitantes pueden sentarse frente a frente con el protagonista, generando una experiencia directa y contemplativa.
Fechas de exhibición
Las exposiciones La noche que me tragué a mi abuelo, Extrañar el mundo y En trámite estarán en exhibición en el Museo Iconográfico del Quijote hasta el 3 de febrero de 2027.







































